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·17 de abril de 2026

El otro Superclásico: Marcos Acuña vs. Lautaro Blanco, ¿por un lugar en el Mundial?

Imagem do artigo:El otro Superclásico: Marcos Acuña vs. Lautaro Blanco, ¿por un lugar en el Mundial?

Este domingo desde las 17, River y Boca se batirán a duelo en el Estadio Monumental en una nueva edición del Superclásico del fútbol argentino. Entre los muchos componentes que tiene un partido de esta envergadura, se abre un nuevo partido aparte que podría ser fundamental, el duelo entre un Marcos Acuña descendente y un Lautaro Blanco ascendente, con este último buscando arrebatarle a su rival su puesto en lalista de Lionel Scaloni para el Mundial 2026.

El Huevo, con 34 años a cuestas, está lejos de la gran versión que demostró la temporada pasada, llegando a ser muy criticado durante el final del ciclo de Marcalo Gallardo e incluso ausentándose en varios encuentros esta temporada por motivos diversos: dos por lesión en el inicio del Torneo Apertura, otro por gripe y el partido con Belgrano por acumulación de amarillas. Por Copa Sudamericana, también faltó a un encuentro por sanción, mientras que en el otro jugó solo 14 minutos por rotación. Claro está que sigue siendo titular en la concepción de Eduardo Coudet y que su peor bache ya pasó, pero sufrió una decaída en sus actuaciones propia de su edad.


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Por el contrario, la levantada del cuadro dirigido por Claudio Úbeda maximizó el nivel de Blanco, un tres que al igual que el ex Racing se especializa en subir e incorporarse al ataque, características que calzan en el juego de la Selección Argentina.

En el peor momento del Xeneize en el campeonato, Blanco surgía como una de las principales opciones a la hora de descargar y eso no le favorecía, pero con la aparición de Tomás Aranda y Santiago Ascacíbar en mitad de la cancha y de Adam Bareiro como una peligrosa arma en el área, acrecentó su buen nivel, convirtiéndose en el máximo asistidor de la presente Copa Libertadores con tres pases-gol en dos partidos. Una estadística que rebasa la única que repartió su contrincante del Millonario en el año.

Hoy por hoy el único lateral izquierdo subido casi que oficialmente a la Scaloneta para la siguiente Copa del Mundo es Nicolás Tagliafico, que si bien no atraviesa su mejor momento en el Olympique Lyon, su experiencia, su inteligencia y su actividad constante en el exigente fútbol europeo le garantizan su lugar. Cabe destacar que otro con altas chances de sumarse es Valentín Barco, pero desde que dejó Boca el Colo ya no oficia como marcador de punta, sino que su juego hizo metamorfósis y ahora es uno de los mejores mediocampistas de la Ligue 1 con el Racing de Estrasburgo.

Una señal de que la presencia de Acuña en Estados Unidos no está asegurada fue el llamado a Gabriel Rojas durante la última fecha FIFA. El futbolista de la Academia estaba firmando desempeños muy altos, pero sufrió una lesión que lo marginó de las canchas desde entonces, dándole un Changüí al hombre del cuadro de la Ribera.

En caso de firmar una buena actuación en un Superclásico que tendrá todos los reflectores encima, no sería raro que Blanco, que fue convocado por Scaloni en 2023, comience a abrirse una ventana que le permita ganar terreno en la pelea por un pasaporte para la cita mundialista.

En ese sentido, de darse así, no sería la primera vez en la historia en la que un Superclásico es determinante para la convocatoria al Mundial: antes del de 1994, Ariel Ortega se lució ante Boca, «bailó» a Carlos Mac Allister en el 2-0 de River y ambos quedaron sentenciados por esa actuación. O, al menos, así pareció. ¿Por qué? Aunque en este caso se trató de puestos distintos, el Burrito se ganó el llamado y el Colo, que era habitué de Alfio Basile, finalmente no fue citado para vestir los colores de Argentina en Estados Unidos

“El Burrito me volvió loco un solo partido, el de 1994. Ese fue el único que Ortega jugó bien cuando nos enfrentamos. Me faltó ser malo. Tendría que haberle pegado una patada fuerte aunque me echaran. Pero no lo hice porque no era mi estilo, no era mala leche. Nunca iba a lastimar cuando jugaba. Menos a un compañero de Selección como Ariel. El la rompió y yo no hice eso que Valdano define como ‘mantener intacta una cuota de criminalidad que todo jugador tiene que tener’. Lo dice Valdano, eh, no lo digo yo”, reveló Mac Allister tiempo atrás, en diálogo con TNT Sports.

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