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·25 de maio de 2026
El plan del Betis para ingresar más de 30 millones sin tocar a sus estrellas

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·25 de maio de 2026

El Real Betis vuelve a enfrentarse a una realidad que ya se ha convertido en costumbre en Heliópolis: vender para cuadrar cuentas. Antes del próximo 30 de junio, el club verdiblanco necesita generar ingresos importantes a través del mercado y la cifra supera los 30 millones de euros. Un movimiento que no resulta extraño en la estructura económica bética, donde las plusvalías por traspasos forman parte habitual de cada planificación.
La diferencia respecto a otros años está en el contexto. El Betis viene de realizar inversiones importantes en su plantilla y todavía no puede contar con el dinero que traerá consigo el regreso a la Champions League. Ese importante ingreso económico quedará reservado para el ejercicio 2026-27, por lo que la entidad debe cerrar primero las cuentas actuales con recursos propios del mercado.
En el Benito Villamarín tienen clara la estrategia: intentar proteger a los futbolistas más determinantes del proyecto. Nombres como Abde, Natan, Cucho o Antony pueden despertar ofertas potentes durante el verano, pero la idea inicial pasa por no abrir esa puerta tan pronto y buscar soluciones en un segundo escalón de la plantilla.
Es una fórmula que ya utilizó el club el pasado verano con las salidas de futbolistas menos protagonistas como Sabaly, Juanmi, Borja Iglesias o Collado. Ahora, la dirección deportiva encabezada por Manu Fajardo pretende repetir ese modelo: obtener ingresos sin debilitar el núcleo duro del equipo que ha devuelto al Betis a la máxima competición continental más de dos décadas después.
En ese escenario aparecen varios nombres propios. Altimira sigue teniendo mercado y acumula interés desde hace varias ventanas de fichajes, aunque en Heliópolis mantienen una postura firme con su precio y no contemplan rebajar unas pretensiones que rondan los 25 millones de euros. Tampoco se pierde de vista la situación de Deossa, un futbolista por el que se quiere recuperar, al menos, la inversión realizada. En el club consideran que mantiene valor y que puede explotar mejor en un entorno futbolístico distinto.
También hay atención sobre los cedidos. El caso de Mendy sigue abierto, pendiente de la decisión definitiva del Rayo Vallecano. El jugador está a un solo encuentro de activar unas condiciones que obligarían a su compra por tres millones de euros, una operación en la que además el Betis conservaría un porcentaje de una futura venta. Más complicada parece la situación de Guilherme, cuyo paso por el Valladolid no ha terminado de resolverse como se esperaba y apunta a un regreso al mercado.
Algo parecido sucede con Iker Losada. Ni su etapa en el Celta ni su préstamo en el Levante han terminado de consolidar su situación. El futbolista no entra en los planes de Manuel Pellegrini y en el club trabajan con la idea de recuperar la inversión realizada cuando llegó procedente del Racing de Ferrol.
Otro nombre a seguir es el de Pablo García. El canterano cuenta con pretendientes y despierta interés pese a no haber tenido todavía continuidad con el primer equipo. Su crecimiento en el filial le ha colocado en el radar de varios clubes y una posible venta podría convertirse en una operación interesante para el Betis al tratarse de una plusvalía prácticamente íntegra.
Pero las cuentas del club no dependen únicamente de los jugadores que hoy forman parte de la plantilla. En Heliópolis también miran de reojo los posibles movimientos de futbolistas ya traspasados y sobre los que el Betis conserva porcentajes de futuras ventas. Casos como los de Jesús Rodríguez, Johnny Cardoso, Assane, Raúl García de Haro o Juan Cruz podrían dejar ingresos extra si se activan operaciones durante el verano.
Mientras tanto, existen otros perfiles que no están señalados para salir, aunque tampoco serían intocables si llegase una oferta atractiva. Pau López, Valentín Gómez, Fidalgo, Riquelme o Marc Roca forman parte de ese grupo de jugadores cuya continuidad se contempla con normalidad, pero que podrían entrar en una negociación si las condiciones económicas resultaran beneficiosas para la entidad.
Todo ello forma parte de un delicado equilibrio que el Betis lleva años manejando entre competitividad deportiva y sostenibilidad económica. Pellegrini ya ha trasladado su deseo de dar un paso adelante en la planificación y construir una plantilla preparada para disfrutar, y no sufrir, en el regreso a la Champions League. Para lograrlo, el primer movimiento pasa por el mercado y por una misión conocida en Heliópolis: vender sin romper el proyecto.







































