Un 10 Puro
·09 de junho de 2026
Florentino reflexiona tras la pujanza de Riquelme: escuchará las demandas del socio

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·09 de junho de 2026

Fue una victoria, pero una victoria con doble lectura. De un lado, Florentino Pérez mantuvo la presidencia del Real Madrid tras ser reelegido en los comicios del pasado 7 de junio. De otro, el propio presidente blanco y su entorno se mostraron sorprendidos del 35% de voto que consiguió, apenas en tres semanas en el foco público, desde que el mandamás de Concha Espina mencionó a un candidato "con acento mexicano", Enrique Riquelme.
La salud y longevidad en la presidencia de Florentino Pérez se da por descontada. Por primera vez en veinte años el socio pudo votar y el 65% de la masa social dejó clara sus preferencias: el veterano mandatario madridista se sentará hasta 2030 en el sillón presidencial. Una victoria sin paliativos. Pero el presidente madridista se sorprendió por los resultados del aspirante.
Florentino conoce personalmente a Riquelme desde que ambos se citaron para mantener una reunión en un hotel de Doha (Catar) previa a la Copa Intercontinental 2024 que el Real Madrid le ganó al Pachuca. Pérez siempre ha tenido en el radar los movimientos del empresario de Cox (Alicante), pero nunca creyó que fuera capaz de tener tanta pujanza, y menos en estas elecciones 2026.
Si algo le ha quedado claro a Florentino Pérez y su equipo de campaña es que el mensaje de Riquelme de "el socio en el centro" ha calado en buena parte de la masa social: en un tercio de los votantes. Así que ha tomado nota. Su círculo más cercano asegura que las elecciones le han servido para darse cuenta de dónde ha cometido errores durante su gestión. "Hemos descuidado al socio, nos lo han dicho y tenemos que mejorar", aseguran.
Así que toca mejorar. Las elecciones han servido para conocer de primera mano las necesidades e inquietudes de la masa social, en esa sucesión de encuentros con socios y peñas de estos días. Más adelante, en otoño, vendrá el tener que abordar el previsible cambio societario y el consecuente referéndum. Pero eso será otra guerra, todavía demasiado lejana.







































