Madrid-Barcelona.com
·02 de janeiro de 2026
Giro radical de Sergio Ramos (39), tiene nuevo equipo en España, nadie lo esperaba en el Real Madrid

In partnership with
Yahoo sportsMadrid-Barcelona.com
·02 de janeiro de 2026

Sergio Ramos vuelve a ser protagonista del mercado, pero no por un fichaje. A sus 39 años, sin contrato tras cerrar por decisión propia su etapa en Rayados, el andaluz se mueve en este inicio de 2026 buscando un nuevo destino para seguir compitiendo. Sin embargo, el movimiento que ha sorprendido al fútbol español no tiene que ver con botas ni con minutos sobre el césped, sino con despachos, acciones y propiedad.
Según ha desvelado Muchodeporte, Sergio Ramos ha dado un paso inesperado: ha entrado en el proceso de compra del Sevilla.
El Sevilla atraviesa desde hace meses un proceso complejo de transición institucional. El club está en venta, con negociaciones abiertas, varios grupos interesados y una operación que se está alargando más de lo previsto. En este contexto, Ramos ha iniciado contactos preliminares para informarse de la situación real del club y valorar una posible entrada como inversor.
No se trata de un gesto simbólico ni de una simple curiosidad. El entorno del futbolista ha confirmado que Ramos quiere entender qué escenario se está dibujando en Nervión, quiénes son los actores implicados y en qué condiciones podría participar.
Sergio Ramos quiere comprar el Sevilla | Getty Images
No como imagen. No como embajador. Como propietario.
Sergio Ramos siempre ha mostrado un perfil empresarial marcado fuera del fútbol. Inversiones inmobiliarias, negocios vinculados al deporte, sociedades patrimoniales... Su situación económica es sólida y le permite afrontar una operación de este calibre sin necesidad de socios mayoritarios.
Desde su entorno se transmite que Ramos no pretende controlar el club en solitario, pero sí formar parte del nuevo proyecto de propiedad del Sevilla. El club que le formó y al que siempre ha estado emocionalmente ligado.
Para él, no es solo una inversión: es una forma de proteger la identidad del Sevilla y asegurarse de que el club andaluz queda en manos que respeten su historia.
El proceso de venta del Sevilla no es sencillo. Las deudas, la estructura accionarial fragmentada y la tensión institucional han complicado una operación que inicialmente parecía más rápida. Varios fondos y grupos empresariales han mostrado interés, pero ninguno ha logrado cerrar todavía el acuerdo definitivo.
En este contexto, la irrupción de Sergio Ramos añade un nuevo actor con peso simbólico, emocional y mediático. Un nombre que puede cambiar equilibrios, atraer consensos o generar nuevas resistencias.
El sevillismo, dividido en muchas cuestiones, coincide en una: Sergio Ramos es uno de los suyos.
Paralelamente a este movimiento empresarial, Sergio Ramos no ha cerrado su etapa como futbolista. A sus 39 años se sigue viendo muy competitivo, está físicamente bien y busca un proyecto que le permita seguir jugando al máximo nivel durante al menos una temporada más.
Ramos ha dejado México | Getty Images
Ha recibido sondeos de ligas menores, destinos exóticos y algún interés puntual en Europa, aunque nada que haya terminado de convencerle todavía. Su prioridad no es el dinero: es el proyecto, el rol y la ambición.
Y mientras eso se decide, Ramos mueve ficha donde pocos esperaban: en la propiedad de un club histórico.
La posible entrada de Sergio Ramos en el accionariado del Sevilla no es una casualidad ni una excentricidad. Es la señal de que empieza a construir su futuro post-fútbol desde dentro del propio fútbol.
Ya no solo como jugador. Ya no solo como leyenda. Sino como parte activa del destino del club que le vio nacer.
Y eso, en el fútbol moderno, es casi tan importante como un gran fichaje.









































