La Galerna
·26 de abril de 2026
Incidencia del arbitraje en la actitud

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El fútbol es un estado de ánimo. La frase atribuida a Valdano es no sólo famosa, sino también indudablemente cierta y no sólo para el fútbol: la propia vida es un estado de ánimo. Y la pregunta, exactamente igual que la del huevo y la gallina, es: ¿la actitud influye en el estado de ánimo, o viceversa?
Para argumentarlo, os voy a pedir un ejercicio de imaginación no muy elevado. Imaginemos simplemente el penúltimo partido jugado por el Barça, y el último jugado por el Real Madrid. No hace falta ir a más partidos, basta con esos dos.

El ejercicio es el siguiente. Vamos a imaginar, en primer lugar, que, en el partido del Barça contra el Celta, los del CTA hubieran pitado a los culés exactamente igual que arbitran cada jornada al Madrid, y ni tan siquiera voy a profundizar en muchas jugadas. Simplemente me quiero fijar en la del penalti que les conceden. Ese penalty pitado a Yamal al Madrid no se lo pitan nunca. Imaginemos que no es Lanime sino Vini. Ante sus protestas por no pitarlo, le habrían sacado tarjeta amarilla. Es más, es posible que Yamal llevara ya una tarjeta por varias protestas que había hecho, y fuera expulsado en la jugada. El Madrid habría acabado esa jornada a 7 puntos.
Analicemos ahora el partido del Madrid en la Cartuja ante el Betis. Imaginemos que el CTA (Cártel Terrorista de Árbitros) nos hubiera arbitrado exactamente igual que al Barça. Este dato es importante, no se trata de lo que es justo o no, sino de un análisis comparativo de los arbitrajes a ambos. ¿Usan realmente la misma vara de medir?

De haber sido el Barcelona, el penalti por mano de Ricardo Rodríguez habría sido pitado, y además se le habría amonestado con tarjeta. En este ejercicio de imaginación, me voy a permitir el lujo de suponer que Mbappé mete el penalty, y nos ponemos 2-0.
Después, Amrabat empuja por la espalda a Bellingham, con ambas manos. Se pita penalti y se le saca tarjeta amarilla lo que, junto a la que sí le sacaron, y con otro par de acciones que le perdonan, el marroquí se va a la calle seguro. De momento tenemos un 3-0, y el Betis en algún momento con diez jugadores.
Si nos pitaran como a ellos, ¿estamos todos seguros que la actitud sería la misma en los jugadores? Un determinado tipo de arbitraje puede conseguir dos cosas muy distintas: una, que un equipo que sale con buena actitud al campo termine desquiciado y con una actitud penosa; dos. que un equipo que sale sin la actitud debida al campo, como el Madrid en la Cartuja, por el devenir de los acontecimientos termine con la moral por las nubes y cambie la actitud
Fornals le mete un pisotón a Thiago, y en la misma jugada le da un codazo en el cuello y se ve que además no es fortuito: tiene intención de darle el codazo. Tarjeta roja. No olvidéis que este árbitro expulsó a Cabrera, del Espanyol, a instancias del VAR, por un codazo a Yamal en el estómago ni parecido a la agresión a Pitarch.
3-0 y jugando contra 9. Seguramente Mbappé estaría mucho más confiado por los dos goles, y en la jugada en la que se escapa a toda velocidad por la derecha, cuando asiste mal a Vinicius que entra por la izquierda, se la hubiera jugado él y la hubiera metido, porque tiene calidad de sobra y no se le ve fino ni confiado. En esa situación, lo habría estado.

Es muy probable que el partido hubiera acabado 0-4 ó 0-5, y la última jugada del gol de Bellerín ni se hubiera dado, porque en todo caso el árbitro, sin esperar al VAR, habría pitado la clara falta de Anthony, que además habría sancionado con tarjeta amarilla, la cual muy probablemente habría significado una roja por haber simulado un minutos antes un penalty muy burdo que le habría costado la amarilla ya. Hemos visto expulsar por dos amarillas a Fran García en el Bernabéu en menos tiempo. Que nadie diga que esto no podría pasar.
Así, ayer habríamos estado a cuatro puntos del Barça esperando a que jugara en Getafe, y la gente, incluidos todos los madridistas que ponen a caldo al equipo después de cada desastre, estarían diciendo que es ilusionante, que Mbappé y Vinicius casan bien juntos, que menudo recital, que hay liga. El Barça jugaría en Getafe, y si le arbitraran como al Madrid no me hace falta ni ver el partido: sin Yamal ni Raphinha, y con un árbitro pitando como nos pitan a nosotros, perderían seguro. Cuatro puntos de diferencia y todavía el partido de Pamplona pendiente para el Barça, y el del Espanyol al Madrid. Segurísimo que llegábamos a un punto al mal llamado clásico.
Si nos pitaran como a ellos, ¿estamos todos seguros que la actitud sería la misma en los jugadores? Un determinado tipo de arbitraje puede conseguir dos cosas muy distintas: una, que un equipo que sale con buena actitud al campo termine desquiciado y con una actitud penosa; dos. que un equipo que sale sin la actitud debida al campo, como el Madrid en la Cartuja, por el devenir de los acontecimientos termine con la moral por las nubes y cambie la actitud, tornándose todo en un partido muy diferente y acabando todos los jugadores crecidos y con una sonrisa en la cara. Y esto se puede conseguir bien por arbitrajes justos, bien por arbitrajes premeditados, como sucede en esta Mugrienta Liga Negreira.

En agosto de 2017, después de un doblete espectacular del Madrid de Zizou, empezamos ganando la Supercopa, y hasta Piqué dijo que veía al Madrid superior a ellos. Expulsaron a CR7 en la ida de la supercopa y por la sanción le perdimos las primeras jornadas y, además, nos robaron vilmente los tres primeros partidos en el Benabéu esa liga, y al Barça le pusieron su red de seguridad en los primeros partidos. ¿Resultado? El Madrid, aunque ganó la Champions nuevamente esa temporada, en liga terminó jugando muy mal,y el Barça la ganó porque entró en la rueda de las victorias que les terminó llevando, artificialmente, a la senda positiva. Luego supimos que se habían comprado el sistema arbitral, y que aquello era trampa.

De verdad. Por supuesto que veo los problemas de juego y actitud del equipo. Por supuesto que me indigno por ello, y por la falta de soluciones desde la directiva, por no fichar los jugadores que debemos en los puestos que hace falta, y por no dar poder real al entrenador. También me desesperan las lesiones que tenemos, plaga que, comparadas con las lesiones que sufren los rivales, denota que algo mal estaremos haciendo. Claro que analizo el fútbol.
A mi me da tanto asco todo que me váis a permitir que pase por alto los defectos y problemas del Madrid hasta que no se limpie esta putrefacción
Sin embargo, con el simple ejercicio que os propongo respecto a esos dos partidos se ve muy sencillo que las dinámicas, la motivación, la actitud varía mucho en función de infinidad de variables, que entre esas variables la arbitral es crucial, y que estamos jugando una competición amañada. Trasladad ese ejercicio de imaginación a todos y cada uno de los partidos que hemos disputado nosotros y el Barça.
El Caso Barça Negreira ha hecho que estos golfos, que no tienen otro nombre, hayan perfeccionado la forma de hacerlo para que no les pillen, pero las estadísticas que nos muestran día a día Dato Mata Relato, Maquetolari, Juanpa Frutos, etc., demuestran que lo están volviendo a hacer. No sé si esta vez, pasado el tiempo, descubriremos cómo lo hicieron o quién cobró, porque seguro que han tomado nota para que no les vuelvan a pillar.
Así que lo siento mucho: para mí no tiene mucho sentido hablar del juego del equipo en una competición putrefacta. El Barça pagó al vicepresidente del CTA, y siguen los mismos árbitros que mediaron bajo su paraguas. Los clubes (excluyendo al Madrid y sobre todo el Barcelona) han prestado dinero al Presidente de LaLiga, que ahora es Vicepresidente de la RFEF, con lo cual el CTA está bajo su responsabilidad. Disfrutan de palancas falsas que les permiten inscribir de forma fraudulenta a jugadores, y disfrutan de cautelares del CSD que nada tienen que ver con el deporte.
Sé que muchos no estáis de acuerdo conmigo, pero el Barça no juega mejor que el Madrid. Si nos arbitraran por igual, iríamos líderes. Y no hubiera ganado el Barça ni la temporada pasada, ni la liga con Xavi de hace 3 años.
Se ríen en nuestra cara, porque saben que pueden hacerlo. Si fuera al revés habría habido un golpe de Estado, y la liga estaría paralizada hasta que al Madrid lo expulsaran. A mi me da tanto asco todo que me váis a permitir que pase por alto los defectos y problemas del Madrid hasta que no se limpie esta putrefacción.
Getty Images
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