La Número 12
·09 de fevereiro de 2026
Los puntajes de Boca en la derrota ante Vélez

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·09 de fevereiro de 2026

Boca volvió a jugar mal fuera de casa, pudo haber sido goleado y termina con un maquillado 2 a 1 ante Vélez en Liniers, que significó su segunda derrota consecutiva de visitante. Matías Pellegrini anotó un doblete para el Fortín, mientras que Iker Zufiaurre encontró el descuento tras una gran definición, aunque fue sobre el final del partido.
A continuación, el análisis jugador por jugar y del técnico, quién nuevamente demostró no haber estado a la altura del Xeneize:
Nuevamente, el arquero de Boca no lo salva. En el primero no llega y en el segundo es cierto que mucho no hay por hacer. No lo complicaron y el único remate atajado fue a sus manos.
Lo único que se puede resaltar de Barinaga desde que llegó a Boca es su vocación defensiva, de la cual no se vio nada en la noche de Liniers. Ofensivamente fue pésimo, no gravitó, no levantó buenos centros y dejó expuesto al equipo con varias pérdidas.
El contexto del partido lo contagió y la pasó muy mal. Pese a que suele ser regular, lo de hoy colectivamente fue tan malo que dejó expuesto al joven central, quién sufrió con Pellegrini.
Responsabilidad directa en ambos goles y otra vez se lo notó inseguro. No llega a cabecear para rechazar y Pellegrini abrió el marcador, mientras que en el segundo tanto de Vélez no se sabe que busca hacer.
Lo de siempre: desborda siempre que puede e intenta tirar los centros, aún no se sabe a quién ya que de altura, es complicado que Boca gane con los nombres que tiene. Lo anularon muy rápido y no colaboró en la marca.
Valdés lo volvió loco, al igual que a todos los del Xeneize. Fue la referencia más adelantada del medio, parecía que iba a jugar de ocho pero no se vio mucho, además de que jamás se pudo asociar con un flojo Barinaga. No parece responsabilidad suya la mala noche que tuvo.
Otro que se contagió del esquema y el mal planteo táctico, además de las pocas ganas de sus compañeros. Trató de salir prolijo, pero jugó muy atrasado y chocó mucho con Delgado.

Boca cayó 2-1 ante Vélez.
Flojito. Chocó con Paredes, tuvo graves errores en la salida y muchas veces quedó solo para intentar sacar el equipo adelante. En el final se cansó de no tener opción de pase y levantó los brazos exponiendo al resto.
Es alarmante el pánico de Zenón para tomar la pelota y hacerse responsable del fútbol de Boca. No se entienden sus movimientos, se mueve libre pero no participa y desaparece cuando más se lo necesita. Da la sensación de que es irrecuperable.
Incómodo en una posición en la que no juega, pero el técnico es fanático de las improvisaciones con los chicos y otra vez puso a jugar a un juvenil de algo a lo que no acostumbra. No pudo gravitar, pero no es su culpa.
No estaba para volver, y eso es algo que expone más al DT que al uruguayo, que fiel a su estilo, terminó caliente por tener que salir. No remató al arco y se notó la falta de ritmo, cuestionable su titularidad.
Por ganar, fue el mejorcito. A eso se le suma un golazo sobre el cierre, con una gran definición desde afuera del área. Totalmente perdido por momentos, pero más por el esquema y la falta de orden en el equipo.
Entró por el nueve y terminó jugando de mediapunta, ya que jamás le iba a llegar la pelota de otra forma. Intentó, pero no pesó jamás y se entiende: no lleva ni dos semanas en el club.
Poco y nada de alguien que también venía sin rodaje. Como todas las variantes que tiene Boca, ninguna tiene fútbol y al Chelo se le notó, además de que no ofrece algo distinto a lo que puede dar Barinaga.
Es junto con Gelini y Zufiaurre a los únicos que no se les puede reprochar nada. Los chicos quieren jugar y si el DT los pone, lo harán. Demostró ganas, actitud y algunas cositas interesantes, pero poco podía hacer si lo vuelven a poner en un contexto adverso en el marcador y el juego.
Al igual que su cargo, su estilo está claro: es un improvisado. El esquema que ensayó poco, claramente no le dio resultados. Su equipo jamás jugó el fútbol que debería con la jerarquía que tiene, apostó por hacer jugar a varios en posiciones que no corresponden: Ascacibar no es 8 ni debería ser la primera variante ofensiva del medio, Delgado y Paredes no pueden jugar en el mismo sitio porque se molestan y Gelini no es segundo punta en un 4-4-2.
A eso hay que sumarle la irresponsabilidad con la que maneja a los juveniles: ganando en La Bombonera no entrar y cayendo por más de un gol de visitantes, son los que tienen que salvar las papas. Papelonezco y tiene un 99% de responsabilidad en la caída de hoy.









































