Pericos Marca
·22 de maio de 2026
Manolo González se centra en ganar mañana y no habla sobre su futuro

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El RCDE Stadium dictará sentencia en la última jornada de Liga ante la Real Sociedad. El técnico del Espanyol compareció ante los medios con la ambición de amarrar los tres puntos y con la mirada puesta en un posible billete europeo, aunque dejó claro que el foco principal está en despedir el año con una victoria ante la afición y mantener la buena imagen del bloque.
Al ser preguntado por las opciones europeas y la relevancia del duelo, el preparador blanquiazul no ocultó su deseo de ganar, aunque recordó que la clasificación continental no depende únicamente de ellos. “Nosotros saldremos a ganar, a intentar acabar la Liga con tres victorias consecutivas, que sería una buena manera de acabar. También acabar delante de la afición ganando en casa sería bonito y sobre todo hacer un buen partido. El partido de mañana, independientemente de todo, lo importante es mantener la actitud y la imagen que ha tenido el equipo”, apuntó. Sobre el premio de entrar en competición internacional, añadió que “yo lo que quiero es que mañana el equipo gane. Para ir a Europa dependemos también de otros resultados. Si conseguimos meternos, sería una alegría enorme para todos, sobre todo para la afición y para toda la gente que trabaja en el club”.
El futuro del banquillo y su continuidad centraron buena parte de las preguntas, un asunto que el entrenador prefirió aparcar de forma tajante para priorizar los intereses de la entidad. “No he hablado nada del tema. Siempre he dicho que el club está por encima del entrenador, de los jugadores y de todo. Ahora mismo lo menos importante es mi tema. Lo importante es el partido de mañana, hacer un buen partido y ganar. Lo de entrenar o no entrenar no tiene importancia ahora mismo”, zanjó. Al insistirle sobre si pondría condiciones para seguir el próximo año, se limitó a recordar su situación contractual. “El club está por encima del míster, por encima de los jugadores y de todo. Yo no soy nadie para poner condiciones al club. Tengo contrato y ya está. Lo único que tengo que hacer es trabajar, dar una buena imagen del club y comportarme como tal. Soy un trabajador más. A mí me toca trabajar, como he hecho desde el primer día”, remarcó, agradeciendo además el apoyo público de la plantilla, señalando que es de agradecer que los futbolistas valoren el trabajo diario.
Respecto al balance general de la temporada, el técnico pidió perspectiva y valorar la permanencia conseguida antes de tiempo. “Todo el mundo sabe que el principal objetivo era salvarse. También es verdad que se hizo una primera vuelta espectacular. Hay que hacer un balance conjunto de todo lo que ha pasado. Pienso que hay muchas más lecturas que decir si hemos ganado o no estos partidos. Hay muchas lecturas de la primera vuelta y de la segunda. Ahora no es momento de hablar de eso. Sí que pienso que el equipo era muy bueno y que por diversos factores se han escapado partidos por unas cosas o por otras. De todas maneras, la Liga acaba bien, aunque sí que podría haber acabado mejor”, reflexionó. En cuanto a la nota del curso, fue claro. “Si me lo dices en julio, le pondría un siete o un ocho. El objetivo está cumplido, que es lo importante. El Espanyol está donde le toca, que es en Primera División. Esto nos tiene que servir para crecer y para no dar nunca nada por sentado”, desveló.
El preparador también hizo autocrítica sobre las dinámicas del año, el mercado de fichajes y el impacto de la lesión de Javi Puado, afirmando que perder al delantero fue un golpe duro a nivel táctico y ofensivo, aunque evitó poner excusas. Asimismo, admitió que la Primera División castiga cualquier error, pero desveló que jamás pensó en tirar la toalla en los peores momentos de la segunda vuelta porque estaba convencido de que sacarían la situación adelante con el apoyo del director deportivo, Sergio Ortega, y el resto del staff.
Finalmente, de cara al choque ante el conjunto donostiarra, el técnico bromeó con una despedida con hat-trick de Carlos Romero, aunque priorizó que el bloque mantenga el listón físico tras el desgaste de la semana. Para empujar hacia el triunfo, confía plenamente en la respuesta de la grada perica. “Yo creo que la afición estará con el equipo. La gente es muy consciente de muchas cosas: de que el principal objetivo era salvarse, de que el equipo hizo una gran primera vuelta y de que somos los mismos que hemos estado hasta el final y lo hemos sacado adelante. Además, viendo cómo está la Liga, con cinco equipos todavía peleando por no descender, eso da mucho más valor a la salvación. La gente es consciente de que hay que disfrutar de la Primera División porque eso es lo que dará estabilidad al club y permitirá crecer económica y deportivamente”, concluyó ante un rival que exigirá la máxima personalidad con el balón.
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