FCBinside.de
·05 de fevereiro de 2026
Problema autoinfligido: cómo el Bayern perdió el control con Upamecano

In partnership with
Yahoo sportsFCBinside.de
·05 de fevereiro de 2026

El pulso contractual de meses entre el FC Bayern y Dayot Upamecano está a punto de concluir, pero deja un regusto amargo. No porque el central haya dudado, sino porque la directiva muniquesa se maniobró a sí misma hacia una situación que podría haber evitado con un proceder consecuente.
El caso Upamecano es menos un escándalo de agentes y más una lección sobre la falta de coherencia, prioridades equivocadas y repetidas mejoras que debilitaron sistemáticamente la propia posición negociadora. kicker ha revelado nuevos detalles que muestran cómo pudo ocurrir que las conversaciones se extendieran durante casi un año.
El primer error estratégico se sitúa en la primavera de 2025. Mientras todavía se podía renovar a Dayot Upamecano en términos relativamente moderados, el FC Bayern decidió primero ampliar los contratos de Alphonso Davies y Jamal Musiala en condiciones de élite. A más tardar cuando se conocieron estos acuerdos, quedó claro que la estructura salarial había cambiado. Era previsible que Upamecano y su entorno tomaran esos contratos como referencia; aun así, el Bayern reaccionó solo cuando la parte del jugador ya estaba reabriendo la negociación.
En lugar de aportar claridad a tiempo, dejaron que las conversaciones se prolongaran. Se desperdició, consciente o inconscientemente, el momento para una renovación en condiciones más favorables. Un error que marcó todo el desarrollo posterior.

Foto: IMAGO
Entre el otoño y finales de año, la situación se agudizó. En vez de fijar una fecha límite clara o declarar una oferta como definitiva, el Bayern la mejoró en varias ocasiones. Salario más alto, prima de fichaje, cláusula de rescisión: casi cada deseo del lado del jugador fue al menos parcialmente satisfecho. Lo que pretendía ser un gesto de buena voluntad se convirtió en la práctica en una señal de debilidad.
Porque cada mejora confirmaba al agente de Upamecano que seguir demorando traería recompensa. Aun así, el sí no llegaba. El Bayern pagó así el precio de una táctica negociadora más orientada a la armonía que a la firmeza.
Solo cuando la paciencia estuvo casi agotada, los muniqueses retiraron la oferta. Pero incluso este paso pareció menos un golpe liberador que un último instrumento de presión sin consecuencias reales. Porque en cuanto Upamecano se pronunció personalmente y señaló su deseo de seguir, la oferta previamente retirada volvió a estar sobre la mesa.
Con ello, el Bayern socavó su propio mensaje. Una oferta retirada pierde su efecto si en la práctica no acarrea consecuencias. Para futuras negociaciones, es una señal problemática, no solo internamente, sino también hacia otros jugadores y agentes.
El caso Upamecano se suma sin fisuras a una serie de negociaciones contractuales en las que el FC Bayern rara vez se ha mostrado últimamente como un interlocutor duro y de líneas claras. Ya sea con Sané, Davies o ahora Upamecano: una y otra vez se mejoró, se prorrogó, se ajustó, a menudo tarde y bajo presión pública.
Que al campeón récord le resulte difícilmente asumible en términos económicos perder gratis a otro jugador top forma parte del problema. Precisamente ese conocimiento otorga más poder a las partes del jugador. Pero en lugar de contrarrestar a tiempo ese mecanismo, el Bayern lo ha reforzado.
Al final, cabe señalar: el pulso por el contrato de Upamecano no se descontroló porque el jugador estuviera jugando. Se descontroló porque el FC Bayern miró demasiado tiempo, mejoró las ofertas demasiadas veces y actuó con poca firmeza. La próxima renovación puede ser sensata en lo deportivo, pero estructuralmente es otra señal de alarma.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🇩🇪 en este enlace.








































