StudioFutbol
·25 de março de 2026
¿Qué puede afrontar Miller Bolaños tras ser detenido por irrespetar el toque de queda?

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·25 de março de 2026

Miller Bolaños vuelve a quedar en el centro de la polémica. El delantero fue detenido la madrugada de este 25 de marzo de 2026 en Guayas, luego de ser sorprendido circulando durante el horario del toque de queda. Reportó STUDIO FÚTBOL que fue interceptado en un control mientras se movilizaba en su vehículo, y desde el entorno de Emelec ya se da por hecho que el club lo separará del plantel tras este nuevo episodio disciplinario.
El problema para Bolaños no pasa solo por la repercusión mediática. En Ecuador, el incumplimiento del toque de queda se está procesando como incumplimiento de decisiones legítimas de autoridad competente, un delito contemplado en el artículo 282 del COIP, cuya pena va de uno a tres años de prisión. En medio del actual estado de excepción, además, el Código establece que se puede aplicar el máximo de la pena cuando la conducta se comete aprovechándose de una emergencia o estado de excepción.
Ahora bien, que exista esa pena no significa automáticamente que Miller vaya a quedarse preso. La prisión preventiva en Ecuador es una medida cautelar excepcional y no se dicta de manera automática: depende de que Fiscalía la solicite y de que el juez considere que otras medidas no son suficientes para asegurar la comparecencia del procesado o el cumplimiento del proceso. En la práctica reciente por casos de toque de queda, ya ha habido detenidos que recibieron desde prisión preventiva hasta presentación periódica y prohibición de salida del país. Es decir, Miller podría afrontar prisión preventiva, pero también medidas alternativas, según cómo valore el juez su situación concreta.
Su contexto personal, sin embargo, lo complica. En 2025, Bolaños fue sentenciado a ocho meses de prisión por intimidación tras un caso ocurrido en una urbanización de Daule. Aunque inicialmente fue arrestado por presunta tenencia de armas, el proceso terminó reformulado y la condena llegó por amenazas a vecinos y disparos en el sector; además, Fiscalía detalló entonces que cumplía medidas de presentación periódica y prohibición de salida del país. Ese antecedente no determina por sí solo la decisión judicial de hoy, pero sí agrava la percepción sobre su conducta y puede pesar en la valoración del riesgo procesal.
Antes de ese episodio, en mayo de 2024, su nombre ya había aparecido en otro escándalo, cuando estuvo involucrado en un altercado tras un choque ocurrido cerca de la garita de la urbanización Santa María, sobre la avenida León Febres-Cordero, en Daule. De acuerdo con información recogida entonces por la CTE, Bolaños no iba conduciendo el vehículo, pero sí estuvo en el sitio y protagonizó una discusión con personas que lo grababan luego del accidente.
A eso se suma un antecedente disciplinario interno en Emelec. En 2023, una fuente del club citada por EXTRA aseguró que el atacante habría ingresado a una mujer a la concentración en Los Samanes, lo que generó un fuerte roce con el cuerpo técnico de Hernán Torres y abrió otro capítulo de indisciplina en su carrera.
Con todo ese historial, el nuevo caso no solo amenaza su continuidad en Emelec, sino que vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: si esta vez Miller Bolaños podrá salir otra vez con medidas alternativas o si su cadena de antecedentes empujará a la justicia a endurecer su situación. Por ahora, lo concreto es que enfrenta un proceso penal que puede derivar en una pena de uno a tres años, mientras su panorama deportivo y judicial vuelve a quedar seriamente golpeado.









































