Madrid-Barcelona.com
·15 de janeiro de 2026
Todos hablan de la curiosa narración de Juan Carlos Rivero en el Madrid-Albacete

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La noche copera en el estadio Carlos Belmonte prometía emociones, pero pocos imaginaban un desenlace tan cruel para el Real Madrid. El conjunto blanco llegaba como claro favorito, aunque desde el inicio se encontró con un partido incómodo, espeso y condicionado por la niebla que cubría parte del terreno de juego.
Esa falta de visibilidad fue casi una metáfora de lo que ocurrió después. El Real Madrid nunca terminó de sentirse cómodo, mientras el Albacete Balompié supo competir, resistir y creer hasta el final. El resultado fue un 3-2 que dejó al estadio en ebullición y al madridismo en estado de shock.
No se trató solo de caer eliminado, fue la forma. Encajar un gol en el último segundo siempre duele, pero hacerlo ante un rival que lucha por mantenerse en el fútbol profesional multiplica el impacto emocional. Cada balón dividido, cada segundo añadido, fue aumentando la tensión de un partido que parecía abocado al drama.
La derrota del Madrid en Copa | Getty Images
Además, el encuentro suponía el debut de Álvaro Arbeloa en el banquillo blanco. Un estreno que, lejos de servir como impulso, acabó marcado por la frustración y las dudas. La Copa volvió a demostrar que no entiende de jerarquías ni de nombres.
En medio de ese final caótico surgió uno de los momentos más comentados de la noche. La narración de Juan Carlos Rivero en TVE se volvió viral tras el gol definitivo del Albacete. Durante varios segundos, el narrador permaneció en silencio absoluto, como si necesitara confirmar lo que acababa de ocurrir.
Ese lapso, precedido por un dubitativo “vamos a ver…”, fue interpretado por muchos como una reacción espontánea y humana. Cuando finalmente cantó el gol, lo hizo con una entonación contenida, consciente de que todo había cambiado.
Las redes sociales no tardaron en reaccionar. El vídeo del momento se compartió miles de veces, acompañado de bromas, análisis y comparaciones con otras narraciones históricas. No ayudaron tampoco algunas confusiones previas con nombres de jugadores o comentarios anticipando el final del partido antes de tiempo.
Sin embargo, más allá de la crítica, muchos aficionados vieron en esa narración un reflejo exacto de lo que sintieron en casa. Porque el fútbol no siempre permite respuestas inmediatas. A veces deja en silencio incluso a quienes viven de contar lo que pasa, y aquella noche el silencio fue tan protagonista como el gol.









































