Offsider
·19 de abril de 2026
¿Y ahora qué?

In partnership with
Yahoo sportsOffsider
·19 de abril de 2026

El Gimnàstic de Tarragona se asoma peligrosamente al abismo de la Segunda RFEF, y lo hace con la sensación de que no hay un plan que sostenga al equipo. Más allá de resultados puntuales, lo que queda al descubierto es una planificación deportiva fallida desde su base: una plantilla mal construida, desequilibrada y sin el nivel necesario para competir con garantías en una categoría cada vez más exigente.
Los nombres propios no están respondiendo. Jugadores como Sergio Santos, Mangel o Moi Delgado no han logrado aportar ese salto de calidad que se les presuponía, mientras que en ataque, Cedric se ha quedado muy lejos de ser una referencia fiable. Otro nombre propio es el de Alex Jiménez, que sigue sin despuntar. No es una cuestión de actitud puntual, sino de limitaciones evidentes que se repiten jornada tras jornada. El equipo no tiene desequilibrio, ni liderazgo, ni capacidad para imponerse en escenarios adversos.
A todo esto se suma una gestión errática desde el banquillo: tres entrenadores en una misma temporada reflejan la falta de rumbo de un proyecto sin estabilidad ni criterio claro. Cada cambio ha sido un parche, no una solución, y el resultado es un vestuario sin identidad ni dirección. En este contexto, el descenso no es una fatalidad inesperada, sino la consecuencia lógica de una cadena de decisiones equivocadas.
Autor: Pablo Triguero



Ao vivo


Ao vivo





































