"Érase una vez…” | Alianza Lima 8-0 Cusco FC | OneFootball

"Érase una vez…” | Alianza Lima 8-0 Cusco FC | OneFootball

In partnership with

Yahoo sports
Icon: El Blog Íntimo

El Blog Íntimo

·21. April 2026

"Érase una vez…” | Alianza Lima 8-0 Cusco FC

Artikelbild:"Érase una vez…” | Alianza Lima 8-0 Cusco FC

La noche 'azul y blanca', con sazón ecuatoriana.

Foto: Marco González para El Blog Íntimo


OneFootball Videos


"Érase una vez, once aliancistas que, con gallardía y determinación, salían al terreno de juego del Estadio Alejandro Villanueva, en La Victoria, dispuestos a divertirse con el balón, avasallar y asfixiar a su rival de turno. Estos, conocidos popularmente como el “Rodillo Negro”, plasmaban una elegancia en la práctica del fútbol y contagiaban de alegría a su hinchada blanquiazul donde fueran".

El prólogo que acaban de leer es una representación de lo que fue Alianza Lima en sus épocas más gloriosas, y lo traigo a colación porque algo así no se veía desde hace mucho en la escuadra íntima.¿Hace cuánto no nos íbamos a dormir con una sonrisa de oreja a oreja tras un triunfo de esta magnitud? Yo, en lo particular, no recuerdo una noche así desde aquel 5-0 ante la Universidad San Martín en 2022; codeándose con el 7-2 a Juan Aurich en 2017.

Por que no solo es el 8-0 como resultado final, sino la forma: lo más valioso tras una victoria así. Alianza fue intenso en campo rival sin la pelota, retrocedió con orden, sostuvo su habitual solidez defensiva y mostró una efectividad ofensiva pocas veces vista, con un Castillo endiablado en todo el frente de ataque, un Gaibor que firmó su mejor actuación desde su llegada y un Vélez que desplegó un fútbol notable.

En esa misma línea, apelo a lo emocional. Desde la llave contra Gremio, no se veía a un Eryc Castillo tan liberado, como aquel niño que peloteaba en las calles esmeraldinas de su natal Ecuador. Tampoco observábamos a un Gaibor tan lúcido —como en sus mejores épocas en Emelec— ni con tanta incidencia en el engranaje colectivo.

De esta manera, el aliancismo vivió una de esas noches de ensueño en Matute que perdurará en el tiempo y en nuestros corazones. Empezamos.

Análisis del Alianza Lima 8-0 Cusco FC: El Guedismo, más avasallador y efectivo que nunca.

Luego del triunfo en Tarma, Alianza Lima modificó su esquema del 3-5-2 a un 4-2-2-2, con la inclusión de Fernando Gaibor por Jesús Castillo como acompañante de Esteban Pavez en la medular. A ello se sumó la reaparición de Alan Cantero por Kevin Quevedo, actuando el argentino como un ‘falso extremo’, más cercano a los delanteros Guerrero y Castillo, mientras Jairo Vélez se recostaba hacia la banda.

Desde el arranque, el partido tuvo un guion claro que se mantuvo durante los 90 minutos: un Alianza Lima territorial y tácticamente superior, generando constantes aproximaciones al arco de Díaz, frente a un Cusco FC completamente maniatado, sin capacidad de inquietar a Duarte, mero espectador del dominio blanquiazul. El primer gol llegó tras una recuperación de Esteban Pavez, quien cedió para Fernando Gaibor. El ecuatoriano encontró abierto a Eryc Castillo, que desbordó y devolvió el balón para que Gaibor, ya en zona de definición, colocara el 1-0 a los 15 minutos.

La sociedad ecuatoriana volvió a aparecer poco después. A los 17’, Gaibor lanzó un pase largo a la espalda de Fuentes, que perdió la referencia. Castillo aprovechó y definió con un sombrero ante Díaz para ampliar la ventaja. Lejos de bajar el ritmo, el tercer tanto terminó siendo el más elaborado. La jugada nació en Duarte, pasó por Vélez y Gaibor, continuó en Cantero y se proyectó por la derecha con Castillo y Advíncula. Tras el centro y un despeje defectuoso, el rebote quedó en Gaibor, que definió colocado para el 3-0.

Antes del descanso, cayó el cuarto. Un remate de Pavez fue contenido a medias por Díaz y el rebote lo capitalizó Castillo, sellando su doblete y el 4-0 parcial. La escena en Matute combinaba asombro y felicidad, rememorando la intensidad mostrada en el Apertura 2023, arrinconando al rival y resolviendo partidos con rapidez.

Los números de Alianza Lima vs. Cusco: 57% de posesión, 24 remates, 11 disparos al arco, 8 goles convertidos y 0 remates al arco recibidos. Fútbol avasallante y total.

Foto: Marco González para El Blog Íntimo.

Para la segunda mitad, el trámite no cambió. Alianza mantuvo el pie en el acelerador y, a los 47’, llegó el quinto. Castillo asistió con sutileza a Guerrero, quien definió con clase; el balón impactó en el poste antes de ingresar, tras breve revisión del VAR. El sexto tanto se gestó desde Cantero, quien rompió líneas y habilitó a Advíncula. El lateral envió un centro rasante que encontró a Castillo (56’), que definió con precisión para firmar su hat trick.

Sin dar respiro, el séptimo llegó tras un error en salida de Cusco. Cantero (59’) interceptó y resolvió con calidad, ampliando aún más la goleada y recibiendo el reconocimiento de sus compañeros. Ya con el partido resuelto, Vélez puso el 8-0 a los 79’, tras una buena combinación con Luis Ramos. Incluso hubo opciones para un noveno tanto, pero el marcador no se movió más.

Fue una presentación categórica de Alianza Lima: ganó, gustó y goleó. El resultado no fue casual, sino consecuencia directa del rendimiento colectivo, especialmente en el mediocampo, con Esteban Pavez como eje. Su agresividad en la recuperación y claridad para jugar potenciaron a sus compañeros y sostuvieron al equipo. Ese impulso también se reflejó en Fernando Gaibor. Más allá de las críticas previas, el ecuatoriano completó su actuación más sólida en el club, tanto en cifras como en influencia dentro del sistema. Su capacidad para lanzar, sumarse al ataque y presionar alto resultó clave.

En ofensiva, la sociedad entre Alan Cantero y Jairo Vélez finalmente tomó forma. Aunque partían desde posiciones distintas, el argentino actuó como enlace detrás de los delanteros, mientras Vélez se abría más hacia la banda. El resultado fue una participación constante en el juego ofensivo y en el marcador.

Palmas para la solidez defensiva de Alianza Lima constituida en este arranque de campeonato. 5 goles encajados en 11 partidos no es un hecho fortuito. La 'chamba' de Renzo Garcés como líder en la zaga, junto con las correctas prestaciones de Mateo Antoni, el pundonor de Marco Huamán y la cuota de experiencia de Luis Advincula, nos han convertido en la defensa menos batida de la Liga 1. Recuerden: los equipos se arman de atrás hacia adelante. Ley de este deporte.

Impressum des Publishers ansehen