La Galerna
·18 March 2026
This is el maldito Real Madrid

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·18 March 2026

Muy buenos días, galernautas.
Nuestro equipo logró eliminar anoche al Manchester City. Es la tercera vez consecutiva y la cuarta en cinco años. Si lográramos hacerlo una vez más, tendríamos la oportunidad de completar un verdadero Peptateuco.
De los antis no vamos a hablar mucho porque no pocos han pasado la noche en urgencias con un objeto largo, grueso y oscuro atorado entre la tráquea y la laringe. Bastante tienen. Otros, incluso, han tenido que dedicarle la portada al club al que deben atacar para seguir adelante.

Pero de algunos madridistas sí vamos a hablar.
Ayer titulábamos nuestra crónica: «¿Cuándo aprenderéis lo que es el Madrid, madridistas?». Ya puede ganar seis Champions en diez años que cuando lleva una temporada y unos meses sin hacerlo y ya están maldiciendo porque van DOS AÑOS sin ganar nada. ¿Qué tal vamos de matemáticas? Y, además, para algunos las seis Champions han sido una cortina de humo para tapar la mala gestión del club en todos los ámbitos. ¿Cómo va a ser una cortina de humo conseguir más veces que nadie aquello para lo que se compite?
Ya pueden ver cómo Vini ha sido decisivo en dos de esas finales (todas las que ha jugado) para ganarlas y siguen exigiendo su venta por no sé qué prejuicio (o peor, sí lo sabemos). Ya pueden ver cómo Vinícius es determinante cuando más hace falta desde hace años, que ponderan más que marre ocasiones que el hecho de que las meta cuando hay que meterlas.
Son esos que, por lo que sea, escriben mal cuando las cosas no van bien y callan cuando se gana. Como si la victoria y la felicidad desmontasen su andamiaje cerebral (o intestinal).
Nosotros, en cambio, tenemos la dicha de haber disfrutado hasta la última gota de esta última —de momento— etapa gloriosa del equipo, de todas y cada una de las Champions. Nunca hemos querido copiar el modelo de otros clubes, porque se da la curiosa circunstancia de que el modelo «disfuncional» del Madrid es el más exitoso de todos. Es un hecho. Aunque quizá algunos prefieran haber copiado el del City, Chelsea o PSG y haber logrado una Champions en lugar de seis. O el del Barça, y no haber ganado ninguna. «Hay gente pa to».
Se da la circunstancia también de que esta temporada no ha concluido, pese a que algunos llevan diciendo que sí desde que empezó. Y si algo habría que saber del Madrid (los antis sí lo saben) es que hasta el rabo todo es toro. Y a menudo ese miembro es el de Vinícius. ¿Cuántos torneos ha ganado el Madrid haciéndolo fatal según los expertos del fútbol?

La foto de la portada de As es magnífica. Vini plantado junto al banderín de córner pensando algo así como: «Podéis criticarme lo que queráis, yo voy a seguir empujando una y otra vez hasta ganar. Porque eso es el Real Madrid». Los verdaderos Balones de Oro deciden en las noches importantes. Y vuelven para jactarse de quienes lo ridiculizaron sin darse cuenta de que fueron un mero objeto utilizado por la UEFA para atacar al Madrid.
Menos magnífico es el titular de As. No contentos con zamparse una coma del vocativo, se han comido dos. El pantoprazol va de maravilla para estos excesos.
Guardiola no se ha comido dos, sino unos cuantos repasos blancos. Qué personaje fascinante es Guardiola. Su actitud pasivo-agresiva con los periodistas españoles de Movistar tras el encuentro, su histrionismo, incluso esa camisa oversize de leñador parecen reclamar mucha más atención de la que su cargo y prestigio demandan. Pocas cosas hay más fatigantes que quien se cree brillante y, además, se siente obligado a demostrarlo las veinticuatro horas del día.
Él no pronuncia frases con sujeto y predicado, sino haikus. No incurre en caprichos, sino en genialidades vedadas al limitado cacumen del vulgo, todo ello mientras se conduce por la vida como si protagonizara un videoclip. Qué fatiga, amigos

Anda contrita la prensa cataculé ante el resultado del Real Madrid contra el Manchester City del más ilustre oriundo de Santpedor. Sport nos muestra a unos jugadores culés en trance coreográfico, bajo el titular «como una final». Que sepamos, se trata de un partido de vuelta de octavos de Copa de Europa contra un rival teóricamente inferior, pero hay que darle épica al relato. Allá ellos. Lo de anoche lo relegan a un discreto recuadro, no vaya a ser que se vea demasiado.

El diario del Conde de Godó, Grande de España, reincide en la liturgia grupal y nos habla de un lance crucial. En la parte superior, Laporta nos dice que quiere renovar a mucha gente. A Flick, Lewandowski, Deco… pues muy bien. ¿Por qué no también a Bogarde, Rochemback u Okunowo? Por dinero no será.
No olvidéis hoy que Inglaterra, tradicional y traicionero enemigo de España, también nos ha dado cosas estupendas: desde los Beatles hasta Savile Row; desde Led Zeppelin hasta los zapatos Oxford; desde King Crimson hasta Beckham.
Tampoco olvidéis lo que es el Real Madrid. Su esencia es competir, con indiferencia de las bajas que lo lastren o el mal momento que padezca. Y competir no es pasarse la pelota estéticamente. Competir es hacer lo necesario lo mejor posible para conseguir los objetivos. A veces, competir es jugar bonito y a lo loco; a veces, aguantar, tener cabeza y jugar feo; otras, perder al mejor portero del mundo por un contratiempo —esperemos que leve— muscular y que el suplente rinda de diez.
Repetimos, ¿cuándo aprenderéis lo que es el Madrid, madridistas (algunos)? Quizá nunca, pero eso es problema de cada cual, que ve mermada considerablemente su felicidad.
Quien sí sabe de madridismo, y no poco, es un entrenador vilipendiado desde antes incluso de hacerse cargo del equipo. Genaro Desailly lo destacó en sus notas del partido: «¿Aprenderán todos sus bullies a comportarse ante un tipo que está haciendo historia?».
Sí, hablamos de Arbeloa, quien en rueda de prensa, tras ser preguntado qué dice sobre él como entrenador haber ganado dos eliminatorias a Mourinho y a Guardiola, contestó: «Que tengo unos jugadores que son la leche». Puro madridismo.
Have a great one, mates.
Live









































