Un 10 Puro
·4 de abril de 2026
El examen de Arbeloa es Mbappé, mientras LaLiga se escapa

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·4 de abril de 2026

Siento tener que tirar por una senda más transitada que la ruta del Collado Sur del Everest en un día en el que el Madrid pudo haber tirado LaLiga a la basura. Pero es que la realidad es tozuda y ponerse una venda o tratar de minimizar lo que sucede es una soberana estupidez. Son ya varias semanas con la misma cantinela: con un equipo blanco que había tomado velocidad de crucero, el verdadero examen para Arbeloa en el banquillo blanco sería el encaje de Mbappé en un roster que por fin jugaba a algo y que encima creía en la idea. Todos a una.
Negar que Mbappé es en la actualidad uno de los mejores del mundo (para unos el mejor, para otros en el top3, pero indiscutible) es de necios. Embolicarse con que su participación mejora al equipo ya es más cuestionable. Por supuesto, sus números goleadores resisten el tsunami más devastador. Pero fue aparecer por el once en Son Moix y, de repente, ese Madrid solidario y trabajador desapareció y no por arte de magia.
En una entrevista en un programa de YouTube, durante este parón de selecciones, Mbappé reconoció que "defiendo menos que los demás, pero cuando lo hago tiene un impacto real en el equipo". En Mallorca, nasti de plasti. Lo de que Mbappé defienda y no contagie de desidia a sus compañeros se ha convertido en la definición perfecta del encaje de bolillos que tiene por delante Arbeloa, con el Bayern Múnich asomando las uñas por el horizonte más cercano.
Pese a todo, Mbappé dispuso de tres clarísimas ocasiones en el partido, desbaratadas por paradones soberbios del guardameta mallorquinista, Leo Román. El meta bermellón también hizo otra atajada memorable a Arda Güler y puso a Luis de la Fuente en un brete: ¿por qué no llevar cinco porteros al Mundial, ya puestos? En los disparates del fútbol moderno, cualquiera sabe...
El partido sirvió para que la pelota volviera a demostrar la importancia de tener un nueve de área (¡qué delantero es Muriqi! ¡qué golazo para reventar el partido y quizás el título!), para volver a anotar el mal de altura que aqueja a Brahim, que en cuanto se ve titular se deshace como un azucarillo, y, sobre todo, el espantoso partido, otro más, de un Camavinga, que ha sufrido una terrible involución hasta el punto de que nadie puede considerar que su presencia en un once del Real Madrid esté justificada bajo ninguna circunstancia.
Al menos, el entrenador blanco, que tiene que estar desesperado por la falta de carácter y hambre que ofreció su equipo en Mallorca, ya sabe que tiene a Militao de vuelta. El cañonazo que se sacó con la testa para el vistoynovisto 1-1 en la isla significa que el brasileño ha vuelto. Un asidero donde plantar el piolet en esa escalada hacia el título liguero que tiene el Real Madrid por delante. Porque está en chino. Mandarín.









































