Pericos Marca
·22 de junio de 2026
Erik Martínez, el alma competitiva de una familia llamada Espanyol Special

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·22 de junio de 2026

La temporada 2025/26 de LaLiga Genuine Moeve ya es historia. La Ciudad del Fútbol de Las Rozas ha acogido este fin de semana la fase final del campeonato, poniendo el broche a meses de competición, convivencia y valores. Entre los protagonistas de esta última cita ha estado el Espanyol Special, que cerró su participación dejando una vez más el listón muy alto tanto dentro como fuera del terreno de juego.
Los blanquiazules arrancaron la fase final con dos victorias que confirmaron el excelente nivel mostrado durante toda la temporada. Uno de los nombres propios del equipo es Erik Martínez, centrocampista y uno de los referentes del vestuario perico, quien ha charlado con SPORT y no ocultó la intensidad vivida sobre el césped. “Ha sido un partido muy tenso”, explicaba tras superar al Real Oviedo en un encuentro decidido por pequeños detalles. Sin embargo, más allá del resultado, Erik tiene claro qué es lo que hace especial a este equipo.
Su historia con el Espanyol parece escrita desde mucho antes de vestir la camiseta blanquiazul. Su abuela defendió los colores del club durante las décadas de los 70 y 80, un legado que él continúa con enorme orgullo. “Estoy muy orgulloso de seguir con la saga familiar”, asegura Erik, que considera un privilegio representar a una entidad que define como “un club lleno de valores, humilde y que es una familia en todas las categorías”.
Su llegada al Espanyol Special se produjo hace aproximadamente cuatro años. Xavi Tendero, actual entrenador del equipo, le descubrió durante un torneo de fútbol sala disputado en Castellar del Vallès y le animó a realizar las pruebas de acceso. Desde entonces, Erik no ha dejado de crecer como futbolista y como persona.
Para el centrocampista, el gran valor del Espanyol Special está en las personas que lo forman. En estos años ha encontrado compañeros que considera auténticos hermanos y una estructura que va mucho más allá del fútbol. “Si uno está mal o tiene una mala racha, todos te abren los brazos, te ayudan en todo. Vamos los 30 juntos con los entrenadores para que esa persona levante el ánimo y esté bien”, explica.

Los RCDE Special durante un descanso de la última jornada | Foto: RCDE
Esa unión tiene mucho que ver con el trabajo del cuerpo técnico, una figura fundamental para mantener la cohesión del grupo y acompañar a los jugadores en cualquier circunstancia. “Nunca he visto cinco personas en un staff como los que tenemos aquí. Tienes un problema en casa, problemas fuera o dentro del deporte, les llamas y son como unos padres”, destaca.
Uno de los mayores cambios que ha experimentado Erik desde su llegada al equipo tiene que ver con la gestión emocional. Reconoce que en sus primeros años era un futbolista impulsivo y de carácter fuerte. “Yo era un jugador de sangre muy caliente, pero muy sangre caliente”, recuerda. Con el paso del tiempo ha aprendido a controlar mejor sus emociones, a convivir con la frustración y a entender que el deporte también consiste en saber levantarse después de una derrota. Una enseñanza que ha trasladado a todos los ámbitos de su vida. “El fútbol me ha enseñado a levantarme cuando la caída es grande”, resume.
La competitividad forma parte del ADN de Erik y también del Espanyol Special. El equipo se ha consolidado como uno de los conjuntos más fuertes de LaLiga Genuine y mantiene intacta la ambición de volver a conquistar un título como ya hizo en 2023. Eso sí, siempre desde el respeto y los valores que caracterizan la competición.
“Con valores, con respeto, pero venimos a ganar. Todos los equipos queremos ganar, pero de una manera honrada, bonita y ayudando al rival ante todo”, afirma. Una filosofía que combina perfectamente el espíritu de LaLiga Genuine con la exigencia deportiva de un grupo que nunca deja de crecer. Y Erik lo tiene claro cuando habla del potencial de sus compañeros:
“Cuando este equipo está bien, no tiene techo”. Una frase que resume a la perfección lo que representa el Espanyol Special: competitividad, superación y una familia que sigue dejando huella allá donde compite.







































