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·5 de septiembre de 2026
Newcastle 2-2 Bournemouth: las urracas remontan vuelo a contracorriente

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·5 de septiembre de 2026

Nueva era en el St. James’ Park de la mano de Matthias Jaissle, que afronta su segundo encuentro en su nuevo estadio después de su estadía en el Al-Ahly saudí. Pero si de debuts se trata, Nico González opacaría todos los focos; adquisición de ultimísima hora de las urracas que, recién aterrizado desde Mánchester, ya contaría con su primera titularidad.
Por otro lado, otro proyecto con cimientos recién instalados. Es el caso del nuevo Bournemouth de Marco Rose, una línea continuista al proyecto de Andoni Iraola, caracterizado por la presión alta y la verticalidad ofensiva. Con estos dos ingredientes de gastronomía gourmet germana, se prestaba un plato exquisito de goles y entretenimiento para el espectador neutro.
Ambiente de júbilo en Newcastle que no tardaría en oscurecerse por la claridad que sí mostraban los visitantes. Efecto Marco Rose desde el inicio del encuentro, con ese Bournemouth ofensivo y directo que tantas dudas genera en sus rivales. Y es que, a diferencia de su compatriota, el conjunto entrenado por Matthias Jaissle no sabía cómo zafarse de la presión.
Y así surgieron las desconexiones en apenas diez minutos, cuando Amar Dedić, una de las nuevas incorporaciones estivales, perdería la marca de Marcus Tavernier. En ese momento, Hornicek ya se encontraba prácticamente batido para que el futbolista inglés pudiera poner el primero en el marcador. Pero solo sería el principio, ya que poco después, y desaprovechando el despiste blanquinegro, Evanilson perdonaría un uno para uno ante el guardameta checo. Del mismo modo sucedería con el único goleador del partido hasta el momento, quien recibiría un pase de la muerte de parte de Truffert que quedaría manso en el medio de la portería.

Tavernier rompe las expectativas ‘magpies’ con un gol tempranero. Fuente: Stu Forster / Getty Images.
Con Wissa bajando a recibir para poder sacar la pelota desde atrás, Elanga se quedaba como única baza ofensiva ante un Barnes en babia. Por tanto, cuando los Nico y Lewis lograban hacer llegar la posesión al campo rival, el extremo sueco se imponía a sus defensores a falta de tocar área, donde sus opciones quedaban reducidas a cenizas.
Y aún más desolador sería el panorama de las urracas con el segundo tanto visitante. Esta vez tras un cañonazo de Justin Kluivert al palo cuyo rebote le caería al más listo de los hombres de Marco Rose: Alex Scott. Tras su centro, el desentendimiento entre Thiaw y Botman resultaba en un gol en propia meta del nuevo fichaje alemán. Ese sería el golpe definitivo… el golpe definitivo para que Harvey Barnes se vistiera de profesor de matemáticas y aleccionase con una parábola perfecta rumbo a la red defendida por Dorde Petrović. Poco más antes de que ambos conjuntos pusieran rumbo a los vestuarios después de un primer tiempo que premiaba de más a los locales.
Sonaba el pitido del colegiado principal, Robert Jones, y arrancaban los segundos cuarenta y cinco minutos con unas sensaciones completamente nuevas. Afición y jugadores, juntos para afrontar lo que hasta el gol de Barnes parecía misión imposible: remontar. Sin embargo, la zaga cherrie se encargaría de lidiar con los impulsos ofensivos de las tres balas locales: Wissa, Barnes y Elanga. Tanto es así que, alrededor de la hora de partido, Jaissle figuraba la cuarta: el internacional belga —de origen español— Matías Fernández-Pardo.

La impotencia de Jaissle ante la dificultad de traspasar la zaga cherrie. Fuente: Stu Forster / Getty Images.
Ante el desfile de millones de Fernández-Pardo, la clase embelesadora de Alex Scott, el talento de tan solo 23 años de edad que el Bournemouth cuida en sus filas. Y de tal manera que es capaz de dejar varias delicatessen cada vez que se hace con la posesión. Pero de nada sirve si tu rival empata el encuentro a base de centros al área. Y así abriría el debate y el resultado su autor, otro joven prometedor —pero del Newcastle—, como lo es Jacob Ramsey, tras encontrarse con un balón suelto en el punto de penalti. El tanto del empate que dejaría en tablas el resultado final, con mejor sabor para unos que para otros.
XI Newcastle United (4-2-3-1): Lukas Hornicek (P); Amar Dedić, Malick Thiaw, Sven Botman, Lewis Hall (Livramento 90′); Nico González (Steur 77′), Lewis Miley (Fernández-Pardo 63′); Anthony Elanga (Murphy 78′), Joe Willock (Ramsey 63′), Harvey Barnes; Yoane Wissa
Entrenador: Matthias Jaissle
XI Bournemouth (4-2-3-1): Dorde Petrović (P); Adam Smith, James Hill, António Silva, Adrien Truffert; Tyler Adams (Cook 76′), Alex Scott (Christie 90+6′); Rayan (Doak 89′), Justin Kluivert (Brooks 76′), Marcus Tavernier (Jebbison 89′); Evanilson
Entrenador: Marco Rose
Goleadores Newcastle United: Barnes 37′, Ramsey 88′
Amonestaciones Newcastle United: Elanga 28′, Wissa 57′
Goleadores Bournemouth: Tavernier 9′, Thiaw (propia puerta) 35′
Amonestaciones Bournemouth: Kluivert 66′, Truffert 87′, Adam Smith 90+4′
Árbitro Principal: Robert Jones
Árbitro VAR: Matt Donohue
Estadio: St. James’ Park
Autor: Adrian Garcia


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