FUTBOLARGENTINO.COM
·18 febbraio 2026
Bodo Glimt soprendió y venció 3-1 a Inter de Milán de Lautaro Martínez por la Champions League

In partnership with
Yahoo sportsFUTBOLARGENTINO.COM
·18 febbraio 2026

Bodo Glimt dejó este miércoles herido de muerte al Inter de Milán, finalista de la pasada edición de la Champions League, ante el que se rebeló en su casa, un estadio con césped artificial en el que goleó a los 'nerazzurri' en la ida de la eliminatoria de acceso a los octavos de final (3-1).
Tendrá que ponerse muy serio el Inter en San Siro la próxima semana. Los dos goles de desventaja con los que abandonó la ciudad noruega que da nombre al equipo, ubicada al norte del círculo polar ártico, pueden salir muy caros a los de Cristian Chivu, incapaces de exhibir esa solidez defensiva y tenacidad ofensiva que acostumbran, desdibujados en tres minutos, entre el 61 y el 64, en los que encajaron dos goles fundamentales para la eliminatoria.
No pudo en ningún momento controlar la rebelión de un Bodo Glimt que ahora sueña con la gesta, con conquistar San Siro, aunque sea perdiendo por menos de un gol, para clasificarse para unos octavos históricos. Si bien es cierto que es un equipo que se crece en su fortín, no le faltan motivos. El primer tanto del duelo fue una prueba de ello.
Porque a los 20 minutos, Kasper Hogh se inventó en el borde del área un tacón tremendo que permitió a Fet rematar a placer para superar a Yann Sommer. Ahí se encendieron las alarmas de un Inter que echó en falta el colmillo de Lautaro Martínez, su faro habitual. Tuvo una el 'Toro', pero no acertó a definir con claridad para igualar el choque.
Se encargó en este caso Pio Esposito. El joven canterano, perla 'nerazzurra' y apuesta personal de Chivu, con el que coincidió en el segundo equipo interista, volvió a aparecer para calmar un poco las aguas. El tanto del Bodo activó al Inter, que entre la ocasión de Lautaro y un palo de Darmian inclinó el campo hacia la portería rival durante los minutos inmediatos a la bofetada noruega.
Hasta que a la media hora de partido, en un centro lateral y un remate de cabeza bloqueado a Carlos Augusto, quedó un balón suelto en el área que, a la media vuelta, Esposito se encargó de guardar en el cajón.
Se renovó el Inter de Milán. Salió mejor en la segunda mitad. Otro palo, esta vez de Lautaro, hicieron presagiar una posible remontada del equipo italiano que nunca llegó. Y casi sin preverlo, en un abrir y cerrar de ojos que duró tres minutos, entre el 61 y el 64, el Bodo quiso rebelarse por completo.
Huauge, curiosamente con pasado milanista, quiso hacer un regalo a su exequipo con el 2-1 en el marcador, un zapatazo directo a una escuadra desde fuera del área. Le temblaron de más las piernas al Inter en Noruega y el Bodo sacó el máximo partido.
Apenas tres minutos después, Hogh, asistente en los goles precedentes, completó su exhibición con el tanto definitivo de la noche, a placer, sin oposición, empujando un pase de Blomberg tras otra jugada en el área que desarboló por completo a los de Milán.
El Inter de Milán, obligado a la reacción en San Siro en una semana, a marcar al menos dos goles para llevar el duelo a la prórroga. El Bodo, otra vez con licencia para soñar.









































