lavidaenrojiblanco.com
·15 marzo 2026
Victoria de la línea B

In partnership with
Yahoo sportslavidaenrojiblanco.com
·15 marzo 2026

Simeone hizo una rotación radical frente al Getafe. Le dio el mediocampo a Obed Vargas, que apenas ha contado con minutos, y a partir de ahí, todos los titulares del día del Tottenham, con excepción de Pubill, fueron al banquillo. Eso es un lujo que puede salir mal o puede ser definitivo, porque si los que tienen la oportunidad en Liga consiguen elevar el nivel hasta el punto de pelearle el puesto a los que descansan, el equipo se potenciará mucho. Porque los que fueron titulares no es que sean cojos precisamente. Estaban Almada, Nico, Koke, Baena, Sorloth, Giménez. En su actitud y su despempeño va a estar en gran medida el resultado de este equipo, aunque no lo parezca.

MADRID, SPAIN – MARCH 14: Nahuel Molina of Atletico de Madrid runs with the ball while under pressure from Zaid Romero of Getafe CF during the LaLiga EA Sports match between Atletico de Madrid and Getafe CF at Riyadh Air Metropolitano on March 14, 2026 in Madrid, Spain. (Photo by Denis Doyle/Getty Images)
La primera parte fue mejor que la segunda, hubo muchas ocasiones, pero el gol vino de un disparo tremendo desde fuera del área de Nahuel. Uno de los goles de su vida, sin duda, dejó perplejo a todo el estadio, lo necesita el campeón del mundo, que no viene bien últimamente. En la segunda mitad, fueron entrando con cuenta gotas los teóricos titulares para no perder el ritmo, pero el partido ya se había embarrado con una lamentable acción e Aqbar a Sorloth, en la que le pellizcó disimuladamente en sus partes. Intervino el VAR acertadadamente y lo expulsó. Contra diez, el Atleti no tuvo la claridad y la diligencia de resolver un partido que el Getafe fue enmarañando a su conveniencia, hasta llegar al final con el resultado exiguo, y tener la ocasión, que la tuvo, inmejorable, para empatar el partido. Apareció la figura emergente de Musso, que también fue titular por indisposición de Oblak, y que reclama oportunidades con cada actuación, porque con una parada mágica, salvó los puntos, justo lo que se le pide a un portero.
Tras la reanudación, los ingleses, tocados en su orgullo, estuvieron mejor plantados. Incrementaron la agresividad hasta el punto de que se Richarlison y Van de Ven se jugaron sendas rojas por entradas durísimas a Llorente y Hancko, pero aquello les sirvió para reconciliarse consigo mismos, no con su hinchada, que había abandonado el estado hacía media hora. Mejoraron hasta el punto de que pudieron acortar distancias en un remate soberbio de cabeza que sacó Oblak en parada milagrosa. En la misma jugada, tras un patadón para el despeje, Griezmann tocó sutil, de espuela, con el frac, para dejar en ventaja a Julián, que corrió desde su propio campo como un bisonte desbocado, llegó al área, cruzó, e hizo el quinto. Simeone pedía más, sabía que la serie se liquidaba en ese momento, e hizo cambios. Introdujo a Sorloth, a Nico, a Koke, a Barrios, buscó que el refresco trajera la sentencia definitiva, si es que no estaba ya, pero los cambios entraron como estaba el estadio, fríos, y en el setenta y seis, en un fallo estrepitoso de Oblak, que saldó con el error su paradón anterior, el Tottenham hizo el que parecía un gol de honra más que una posibilidad de nada. Cinco a dos al final, un resultado que dejó sabor amargo porque todos esperaron por un momento un marcador escandaloso, un resultado que muestra lo mejor del equipo: cuando va, a veces, es imparable, y también lo peor: casi con nada, le hacen gol. Un resultado para ir a Londres con cierta tranquilidad, mientras se aprende en el camino.
Live









































