La Galerna
·13 de abril de 2026
El día de San Crispín

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·13 de abril de 2026

Buenos días, amigos. ¿Para qué entráis en esta sección? Dispensad que os soltemos semejante pregunta así, a bocajarro y como primera providencia. No, no es que nos moleste que lo hagáis, todo lo contrario. Pero esa pregunta algo impertinente, aparentemente baladí e incluso frívola, encierra una grave cuestión cuya respuesta daría para un tratado sociológico, si no filosófico. ¿Qué oscuro placer, qué morbosa satisfacción encontramos los madridistas escudriñando los frontispicios de la dizque prensa dizque deportiva? ¿Qué brumosa perversión, qué sombría pulsión nos lleva a agarrar la lupa cada mañana, ávidos de encontrar un rayo de luz en ese cielo casi siempre encapotado y de color panzaburro que forman las portadas de los cuatro jinetes de nuestros desvelos?
¿Se trata, acaso, de una forma civilizada de meternos el chute diario de metadona —adulterada, bastardeada, corrompida, pero metadona al cabo— con que transitar los periodos de abstinencia en nuestra adicción al Real Madrid, a los que de cuando en cuando, y a nuestro pesar, nos vemos sometidos? No lo sabemos, amigos, pero sea como fuere, aquí estamos una jornada más ante la dosis diaria; dosis que suele oscilar entre la inanidad y la indignación. Con la MLN atada y bien atada (les encanta que los planes salgan bien, como si hubiera alguna posibilidad de que salieran mal), hoy toca ración de la primera en la prensa cataculé; empezaremos por ella. Pero ya os adelantamos que hoy la prensa madrileña tal vez traiga una respuesta, siquiera parcial, a nuestras preguntas. Sí, también hay días en que ese rayo de luz se abre de paso trabajosamente entre las nubes negras. Y, con un poquito de voluntad, incluso puede bastar para tornar en luminosa y esperanzada una realidad por lo demás ominosa y asfixiante.
Efectivamente, tanto Sport como Mundo Deportivo se encomiendan a San Lamine Yamal para la remontada en Champions ante el Atleti. Bostezo. Sorpresón en Las Gaunas. Bostezo. Se nos ocurre que tal vez harían mejor encomendándose al inigualable gen perdedor del Atleti y a la inagotable capacidad colchonera para el gatillazo tragicómico, pero qué sabremos nosotros. Mundo Deportivo nos aclara, por si el ditirambo del jugador no hubiera quedado suficientemente encomiástico, que Yamal “asume la presión y el protagonismo con total naturalidad; hoy hablará ante la prensa”.
Nos congratulamos y celebramos como merece que el astro blaugrana, haciendo gala de una capacidad inaudita para asumir la presión con naturalidad, hoy se digne hablar ante la prensa. Prensa que, damos por seguro, escuchará con arrobo lo que salga de su boca y no desoirá las muchas y provechosas enseñanzas que tenga a bien impartir. Lo que sí nos chirría un poco, y dígase esto con el debido respeto a esa viva imagen de la prudencia, la templanza y las demás virtudes cardinales que tenemos en Yamal, lo de atribuirle al chico la cosa esa de la naturalidad.
Hombre, natural, lo que se dice natural, era el gran Chiquito de la Calzada, que exigía por contrato que en su camerino siempre hubiera una botella de J&B sin empezar. La naturalidad de Lamine, qué queréis que os digamos, se nos antoja más del tipo de la de un niñato con alma de divo. Alguien que, en lugar de una botella de J&B sin empezar en su camerino, exige para grabar un anuncio una sala con sofá y televisión king-size, donde jugar a la Play hasta que le apetezca grabar, mientras el equipo de producción espera pacientemente en el estudio de grabación. Que nadie nos malinterprete: lo anterior es un ejemplo ficticio fruto de nuestra imaginación seguramente calenturienta. O no.
En fin, abandonamos aburridos el ambiente cerrado y sin ventilar que se respira por el país de los campanarios, y trasladámonos a la meseta. Marca y As se hacen eco del discurso de Florentino Pérez en el acto de entrega de insignias a los socios madridistas, y montan dos portadas de arenga a los nuestros ante la batalla que nos espera el próximo miércoles en Munich. Bienvenida sea la arenga del presidente, y bienvenido su reflejo en As y Marca, puesto que el desafío es del tamaño de la ambición del Real Madrid.
Es tiempo, pues, de arengas. A nosotros se nos vienen a las mientes los primeros versos del poema de Sam Walter Foss que enmarcan el arco de entrada del Capitolio del Estado de California, en Sacramento:
“Bring me men to match my mountains,
Bring me men to match my plains,
Men with empires in their purpose
And new eras in their brains”.
O, ya puestos, la famosa arenga del Enrique V, que es el nombre que toma Florentino Pérez en las dramas shakesperianas, en el día de San Crispín:
“Rather proclaim it, Westmoreland, through my host, That he which hath no stomach to this fight, Let him depart; his passport shall be made And crowns for convoy put into his purse: We would not die in that man’s company
That fears his fellowship to die with us.
(…)
We few, we happy few, we band of brothers; For he today that sheds his blood with me Shall be my brother; be he never so vile, This day shall gentle his condition”.
Que, en traducción literal, significa:
“Anunciad, en cambio, madridistas, a todas la huestes,
que el que no tenga estómago para esta pelea,
se vaya; se expedirá su carta de libertad
y se llenará su bolsa con coronas para el traspaso:
no moriremos en compañía de ese hombre
que teme morir a nuestro lado.
(…)
Pocos, pocos y felices, nosotros, una banda de hermanos;
porque aquel que hoy derrame su sangre conmigo
será mi hermano; aunque su temporada hubiese sido vil,
en este día adquirirá el más noble madridismo.”
El Real Madrid nació para librar estas batallas.
Pasad un buen día.
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